Nada reemplaza a pensar,
nada reemplaza a dejar de pensar y salir a caminar,
nada reemplaza a regresar de caminar y hablar con una persona amada,
nada reemplaza a dejar de hablar con ella y fundirse en un abrazo,
nada reemplaza a terminar el abrazo y preparar un plato,
nada reemplaza a terminar de cenar y disponerse a dormir,
nada reemplaza a despertarse y tomar un buen baño,
nada reemplaza a vestirse y emprender el día,
nada reemplaza a lograr algo en tu día,
nada reemplaza a observar tu logro,
recordar tu persona amada, la caminata, el abrazo
y pensar en ello.
Cuando decimos la vida es así, somos
como japoneses sacándonos una foto, porque el universo
no estaba cocinándose para nosotros.
¿Sabías, sin ir más lejos,
sabías que los continentes se siguen moviendo? Que el universo se expande, que hay que ponerse protector solar, lavarse los dientes,
hacerse análisis. ¿Sabías, eh?
Porque todo,
todo completa y absolutamente todo
no para de seguir, oiga pues.
De momento pongamos que el universo se expande y
que, mientras tanto, en los miles de millones de años que durará
el Sol antes de decir hasta aquí llegué y explotar (una flor de macana porque se va a cargar al planeta en su suicidio, y a Júpiter, que no hizo nada, el astro güey, explotando, majestuoso,
monstruoso; pero insignificante, porque
el resto de la Galaxia: ni pelota,
el resto del cúmulo de galaxias: ni noticia;
el resto del Universo: ni enterado, siga la fiesta)
pongamos, decía, que el universo, corrijo: Universo se expande y,
metro más, metro menos: explota…
pero en el medio, y en el de mientras: te conocí, bailamos, nos dimos besos, tuvimos un hijo… pelito pa’la vieja, ¿oyes?, ya la hicimos, yo ya libré, me vale, chiva chiva, quién nos quita
lo gozado.
Jazz Contemporáneo, clase de Analía González, Buenos Aires, 2010. Fotos y video de Marcelo Aurelio: click acá Finalista del Photoblog Awards 2011, (Best European Photoblog, Best Street Photography, Most Popular Photoblog)