Futuro

Natacha y su mamá caminan, tomadas de la mano.

– ¡Ay, mamá! Ya quiero que llegue el futuro.
– ( ¡ … ! ) Nati, ¿vos sabés qué es el futuro?
– Más bien: lo que sigue después del año que viene.
– No sólo; el próximo minuto también está en el futuro.
– No, ma; eso es “dentro un rato”, el futuro es más tiempo.
– Mi amor, “futuro” es todo lo que no es ni presente, ni pasado. “Pasado” ya ocurrió, “presente” es ahora, y fut…
– No, mami, por ejemplo, mirá…
– … (Paciencia).
– … porque justo la seño nos enseñó el otro día: “pasado” es la clase de historia, suponete, y futuro son los viajes al espacio, un remedio que todavía no inventaron; todo así, ¿entendés? Tiene que ser más lejos, sino es este año. “Futuro” no es este año, mami.
– Nati, si te hacemos un regalo para tu cumpleaños, ¿es “ahora” o es “futuro”?
– ¡¡¡¡ …. !!!! ¿¡Me compraron un regalo!?
– Es un ejemplo, Nati, estamos hablando.
– ¡Ay, ma! ¡No me des esas ilusiones de golpe! (reprocha desencantada).
– Si ya fuera tu cumple te lo podría dar pe…
– ¡Entonces sí me compraron un regalo! (avanza dando saltos de costado).
– Natacha, es un ejemplo.
– Pero dijiste “te lo podría dar”, no es un ejemplo eso.
– Mejor cambio de ejemplo (ojos hacia arriba).
– No seas tramposa, mami; primero decime el regalo y después cambiás lo que quieras.
– No-te-com-pra-mos-na-da, Nati, era para hablar.
– ¿¡Un celular!? (se le ilumina la cara, salta de costado sin soltar la mano).
– Pero… ¿vos estás loca? ¿Qué haría una chica de tu edad con un celular?
– ¿Y qué? Un montón de chicos tienen en el grado.
– Un montón, ¿cómo de cuántos?
– (Lengua afuera piensa) … Tres.
– Está chiquito tu montón, ¿no?
– Mami, se la pasan con jueguitos y pueden chatear, y se ponen cerca y se mandan mensajes, ¡está buenísimo!
– Nati, si están cerca es mejor que hablen o jueguen, ¿no te parece?
– ¡Y si juegan, ma! Juegan a mandarse mensajitos.
– Con el cuerpo, me refiero.
– ¿Cómo “con el cuerpo”?
– Correr, saltar, empujarse…
– No te dejan, mami.
– Bueno, “empujarse” no; pero hacer una ronda o…
– ¡Mamá! ¿Una ronda? No se hace más eso, ¿sabés cuánto hace que no se hace más una ronda? Desde el jardín, y en un acto de la antigüedad de la patria que… ¡Ahí está, ma! ¿Ves? ¡Eso es el pasado!
– ¿Y un celular es el futuro?
– Todos no, el de mi cumple nomás.
– Nati, ni te hagas ilusiones porque no te vamos a comprar un celular.
– (Snif snif) ¿Y para qué me prometiste recién?
– Yo no prometí nada…
– Sí, recién (snif snif, ojos húmedos).

Se cruzan con una señora que ve a Natacha y mira a la mamá con reprobación (Mala madre, hacer llorar a una niñita tan linda).

– Te lo inventaste (madre, susurra).
– No, lo dijiste vos (ojos húmedos, lágrima).
– Era un ejemplo.
– ¡Y dale con eso! (snif snif, lágrima, slúrp, snif). Con papi siempre hacen lo mismo.
– ¿Te prometíamos un celular y te mentíamos?
– ¡No hagas chistes! (dolor dolor, snif, lágrimas, slúrp, dolor) En las vacaciones me decían que después compraban algo y después no me compraban nada…
– … (Esperar que pase este momento. ¿Qué hago? ¿Qué digo? ¿Cómo empezó esto?)
– … y lo único que hacían era mandar a ponernos crema todo el día (llanto llanto dolor, slúrp).
– Nati, ¿no estás exagerando un poco?
– No (seriedad, lágrimas, slúrp).
– … (Pausa).
– … (Caminar de la mano de mamá, triste, sola e incomprendida).
– ¿Sabés qué es el futuro?
– … (No-me-importa, niega con la cabeza).
– ¿Sabés qué vas a hacer dentro de treinta segundos?
– No (snif niega con la cabeza).
– Contá hasta treinta.
– No quiero (slúrp).
– Dale, Nati… por favor.
– (Ufa … ) Uno, dos, tres, cuatro (contó contó, desgano contó) … veintiocho, veintinueve, treinta.

Cuando Natacha terminó la mamá le soltó la mano y comenzó a hacerle cosquillas. Natacha escapó, la madre la persiguió por toda la vereda. Esquivaban árboles, a personas que pasaban y las miraban sonriendo, a un perro que las ladró; daban gritos, divertidas.
Cuando la atrapó, la mamá la abrazó con fuerza y le dijo:

– ¿Ves? Eso es el futuro.

© Luis Pescetti

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