A tiempo

Esta noche no dejan de oírse sirenas y disparos,

se supone que es navidad o casi.

Se siente la rabia en el ambiente,

mejor no abrir la boca, no se encuentra

perdón y venganza en la misma oración.

No es buen momento para buscar una voz,

mejor no levantamos el teléfono hoy,

tantos reproches traigo, tanta ira.

Me tropezaría a la menor oportunidad,

tantos reproches traigo, tanta ira.

Mejor me mantengo aparte, aún si creo

que deberían buscarme, venir por mí.

Mejor me mantengo aparte.

Mejor no levantamos el teléfono hoy,

tan poco seguros estamos de a quiénes obedecerían

o si saltarían como perros: la palabras.

Luis

© Luis Pescetti

4 comentarios en “A tiempo

  1. Ay Luchito. ay Luchito! gracias!!! Compartimos con vos algo que ojalá te guste! tenemos la secreta seguridad de que es tuyo el texto por escribirlo o por elegirlo justo ahora… por eso aquí va nuestra respuesta,” nuestra por elegida ,no por “escribida” con lic
    puética pa que rime …” 2 abrazos gigantes y nuestros buenos augurios para el 2011 de viole y gra!!!

    El hombre en su piel

    Me parece que usted se está tomando muy en serio su piel.

    Digo que me parece que su piel tiene muchos carteles de advertencias: prohibido el paso, no avanzar, radar… Reduzca la velocidad, gendarmería.

    ¿Nadie le dijo que tomarse la piel tan seriamente puede dejarlo seriamente solo?

    ¿Nadie le aconsejó abandonar la idea de frontera?

    Aquí empiezo y termino, esto me configura.

    Vivir significa permanecer adentro de esta piel, en primera persona.

    ¿Y si intenta pensarlo de otro modo…?

    Apegarnos al tránsito y no a las formas puede ser, si usted quiere, un increíble alivio.

    Por un rato abandone la mayúscula severa y resonante que lo identifica.

    Y celebre la historia de la vida más allá de su anécdota.

    Piénselo así: el hombre que usted es antes fue un pájaro y antes fue gramilla, ayer tuvo alas tanto como mañana tendrá colmillos o fronda o carozo.

    Pero si su complexión individual le impidiese aceptar esta hermandad lejana porque usted, ¡claro está!, detenta el máximo escalafón biológico; si no hay pájaro o semilla que justifiquen la desaparición de su forma en primera persona; entonces… tampoco se tome tan en serio su piel.

    Retire a los gendarmes; así mis manos pueden transportar, de ida y vuelta, todos los cargamentos ilegales.

    Liliana Bodoc

  2. Ay Luchito. ay Luchito! gracias!!! Compartimos con vos algo que ojalá te guste! tenemos la secreta seguridad de que es tuyo el texto por escribirlo o por elegirlo justo ahora… por eso aquí va nuestra respuesta,” nuestra por elegida ,no por “escribida” con lic
    puética pa que rime …” 2 abrazos gigantes y nuestros buenos augurios para el 2011 de viole y gra!!!

    El hombre en su piel

    Me parece que usted se está tomando muy en serio su piel.

    Digo que me parece que su piel tiene muchos carteles de advertencias: prohibido el paso, no avanzar, radar… Reduzca la velocidad, gendarmería.

    ¿Nadie le dijo que tomarse la piel tan seriamente puede dejarlo seriamente solo?

    ¿Nadie le aconsejó abandonar la idea de frontera?

    Aquí empiezo y termino, esto me configura.

    Vivir significa permanecer adentro de esta piel, en primera persona.

    ¿Y si intenta pensarlo de otro modo…?

    Apegarnos al tránsito y no a las formas puede ser, si usted quiere, un increíble alivio.

    Por un rato abandone la mayúscula severa y resonante que lo identifica.

    Y celebre la historia de la vida más allá de su anécdota.

    Piénselo así: el hombre que usted es antes fue un pájaro y antes fue gramilla, ayer tuvo alas tanto como mañana tendrá colmillos o fronda o carozo.

    Pero si su complexión individual le impidiese aceptar esta hermandad lejana porque usted, ¡claro está!, detenta el máximo escalafón biológico; si no hay pájaro o semilla que justifiquen la desaparición de su forma en primera persona; entonces… tampoco se tome tan en serio su piel.

    Retire a los gendarmes; así mis manos pueden transportar, de ida y vuelta, todos los cargamentos ilegales.

    Liliana Bodoc

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