Canciones para el bolsillo: cómo nació ese repertorio

Luis con Eugenio y Luri

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Cómo nació este repertorio

Muchas melodías circulan por campamentos y jardines de niños pero fuera de ahí no se cantan. En verdad varias de las que están en mis discos sólo eran de “entre casa”, nadie las consideraba para un show y al llevarlas al escenario revelaron todo su potencial de alegría y expansión.

Fue algo que se dio entre casualidad e intuición. Todavía era maestro de música en escuelas primarias cuando empecé a actuar en pequeños cafés concert. En mi primer viaje a Cuba actué en una sala no muy grande, un subsuelo. Yo no era conocido y había poco público.

Eso, sumado a que había viajado a enseñar juegos en un congreso de animación, hizo que se me ocurriera hacer los juegos en el escenario. Éramos tan pocos que aquello no se parecía a un show (luego aprendí que ésa es la situación ideal para crear, estar espontáneo y probar nuevas cosas). Así invité a gente del público que se subiera al escenario e hicimos los mismos juegos que enseñaba en el congreso 8que eran los mismos que hacía con mis alumnos de las escuelas primarias de Buenos Aires). Nos divertimos un montón. Cuando, sobre el final del viaje actué en el Teatro Estudio (una sala para unas 350 personas, en La Habana), no dudé en recurrir a los mismos juegos, pues no había llevado un show preparado, sólo iba a participar de aquel congreso. Me sorprendió que la gente se riera tanto y aceptaran realizar aquellos juegos infantiles, de campamentos.

En un segundo viaje fui invitado a un Festival Internacional de Humor. La sala era el Cine Teatro Acapulco, con una capacidad de 1.350 personas, el show debía ser más largo aún y yo no estaba preparado en absoluto para todo eso. No tenía otro material que mis canciones y mis juegos de la escuela, más un poco de experiencia en cafés concert. O sea que eso fue lo que hice. Ahí recuerdo que por primera vez me di cuenta que había juegos musicales que podían ser utilizados en un show, y que iban más allá de un momento de animación. Entonces decidí incorporarlos a los espectáculos.

El repertorio siguió creciendo. Sin embargo siempre quedaron “en la mochila” varias canciones que por ser más dulces y tranquilas, o porque las tenía aún más ligadas a campamentos o momentos de mis clases en un jardín nunca me atreví a llevar a escena.

Siempre conservé la sospecha de que podía hacerse un hermoso repertorio como para un show de canto comunitario. Son canciones ligadas a la infancia, a lo juglaresco, pícaras o ingenuas, para cantar en grupo.
A ellas agregué algunas que sí están en mis discos, pero que raramente canto en los espectáculos. De esa manera preparé este repertorio que no sé cómo llamar: canciones pequeñas, canciones que caben en un bolsillo, canciones para un fogón. Tal vez por ahí vaya la cosa: canciones para el bolsillo y el fogón. Canciones para llevar en la mochila, para cantar entre amigos. Aquí encontrarán todas las letras y los mp3 de las canciones.
Todo esto formará parte de un nuevo CD, al que aún no le puse nombre.

La propuesta es que bajen todo el material, las aprendan, se copien el cancionero, lo lleven al teatro, luego nos encontremos ahí, con las luces encendidas, o a media luz, y las cantemos juntos, como si estuviéramos frente a un fuego, en la montaña o cerca del mar. El espectáculo también tendrá juegos y chistes, pero a esos no los pongo, para que conserven la sorpresa.

Hasta pronto. Nos vemos en el teatro.
Un abrazo
Luis

© Luis Pescetti