Bastante más fácil

Bastante más fácil me resulta
ponerme a hacer cuentitas
que sentarme a oír
lo que dicta la musa, esa señorita.

Bastante más fácil, lo reconozco,
abrir la cuenta en facebook
que ensayar acordes nuevos
que revelan mi ineptitud.

Bastante más fácil actualizar
el software con que navego,
mandar mensajes por celular,
que enfrentar este desasosiego.

La pantalla es la vereda
y ahí me la paso vagando;
pero a la calle no salgo:
estoy cada vez más blanco.

Esclavo de distraerme
a mi atención la descuido, la pierdo.
A mi pareja la olvido. En la red
veré si hay pescado fresco.
No sé qué espero,
pero
ya llegará.
Ojalá.

© 2010, Luis Pescetti

© Luis Pescetti