Rafles

19/07/2018

(Del libro Natacha)

-¡Mamá!Rafles
-No grites, Natacha, ¿qué querés?
-Que vengas.
-Ya te oí, pero estoy trabajando, ¿Qué querés?
-Venííí.
-¡¿No me podés decir qué querés a ver si desde acá te puedo decir?!
-No, quiero que veas.
-¿Qué vea qué?
-… que te quiero hacer una pregunta.
-Si es una pregunta no hace falta que la vea.
-¡Sí… vení te digo!
-La puedo oír, Natacha; decíme y dejá de gritar que nos van a echar del edificio por tus gritos.
-¡¡¡VENÍÍÍÍ!!!

-… (no, del edificio no, de la ciudad nos van a echar).
-Dale, mami… por favor, vení.
-Ya te dije que no.
-… (silencio).
-…(silencio que presta atención al otro silencio).
-… (silencio muy sospechoso).
-Natacha, ¿qué estás haciendo?
-… (ruidos, risas).
-¡Natacha! ¿Me querés decir qué estás haciendo? ¡Mirá que voy!
-¡No, no vengas!
-¿¡Comó que no vaya!? ¡Claro que voy!
-¡No, mami! ¡en serio, por favor no vengas!
-Lo único que faltaba, ya mismo voy a ver qué estás haciendo (se levanta y va) Natacha, abrí la puerta.
-No puedo.
-¡¿Querés abrirla por favor?!
-No, mami, no hace falta.
-¡¿Qué no hace falta?!
-Ya está, mami.
-¡¿Qué cosa ya está?!
-Lo que te decía que vengas, ya no importa.
-¡¿Qué rompiste, Natacha?!
-Ufa, nada, mami.
-¿Y ese ruido? ¡¿No habrás roto la cajita de música?!
-¿Cuál?
-La que te regaló la abuela, no la habrás roto, ¿no?
-Total no era linda.
-¿¡¡Cómo ERA!!!? ¿La rompiste? Te mato, Natacha, abrí la puerta.
-No fui yo mami, fue Rafles.
-¡¿Quién es Rafles?!
-… (ay).
-¡Natacha! ¡¿Quién es Rafles?!
-… (ay, ay, ay).
-¿Qué son esos ruidos? ¡¡¡No!!! ¡Natacha! ¡¡¡Vos ahí tenés un perro!!!
-… te dije mamá que ya no importaba (abre la puerta).
-¡¿De dónde sacaste ese perro?!
-No te preocupes, mamá, lo encontré en la calle.
-¿¡En la calle?! ¡Ya mismo lo sacás de la casa!
-¡No, si él se va yo también me voy!
-¡Perfecto!
-No mami, dejáme, siempre quise tener un perro.
-Pero vivimos en un departamento, Nati… no se puede.
-Por favor, mamá.
-… es un lío…
-¿Viste qué lindo que es?
-… mirá cómo está tu cuarto, todo revuelto, Natacha
-Es el Rafles, mami, que no se quiere quedar quieto, ya le dije que si no se porta bien se va de la casa.
-Ya no se portó bien, Natacha, ya se tiene que ir, te destrozó tu cuarto.
-No, pero ahora recién empieza a aprender.
-Si así empieza, cómo será cuando termine.
-vas a ver qué bien se va a portar. Yo le voy a pegar cartelitos para recordarle que se porte bien.
-El perro no lee.
-Yo le voy a enseñar a leer y a escribir.
-Los perros no leen ni escriben, Nati.
-El Rafles sí, mamá.
-Mirá, Natacha, vamos a regresarlo a la calle.
-No mamá, te prometo que yo lo cuido.
-… (silencio que se imagina bañando y dando de comer al perro).
-Sí, mami, vas a ver.
-Mirá… vamos a probar una semana, si se porta mal se va. ¿De acuerdo?
-So.
-¿Sí o no?
-Ni.
-¡Natacha!
-Ufa, bueno sí.
-Vení, vamos a llevarlo al veterinario.
-¿Para qué, mami?
-Para que lo bañen y lo vacunen, Natacha, vamos.
-vení, Rafles que en el camino te empiezo a enseñar… mirá, esta letra es la W…

Luis Pescetti, ensayos y ejercicios en www.unninounavoz.com

 

daily mobiles