Chistes y algunos tips, que conté en escenarios de Latinoamérica, USA y España, también en mi tarea docente y formadora de docentes. Los niños disfrutan saber chistes, es una porción mágica y, por absurda que resulte: ordenada, del mundo. Les gustan porque son divertidos, también para llamar la atención o para encajar en un grupo (como hacemos de grandes, a veces eso es bueno y a veces conviene revisarlo). Se pide que primero sean escuchados por los adultos de confianza y responsables, aún cuando fueron preparados con cuidado y respeto. Es humor, y no todos reímos de lo mismo.
© Luis Pescetti
Aprendí que los chistes no solo sirven para divertir, sino también para ayudar a los niños a expresarse, relacionarse con otras personas y desarrollar su creatividad. Además, entendí que el humor puede ser diferente para cada persona, por lo que es importante usarlo con respeto y consideración hacia los demás.
Me quedé pensando un montón en lo que dice de que los chistes nos ayudan a “encajar” en el grupo y es re real, a veces de grandes también lo hacemos por inseguridad y está bueno revisarlo. Me encanta que Luis no solo haga reír, sino que te deje pensando sobre cómo nos comunicamos. Es un genio
Qué importante lo que dice al final de que el humor es subjetivo y que no todos nos reímos de lo mismo. Hoy en día que hay tanto hate y chistes con mala onda en las redes, que alguien cuide tanto sus palabras y pida que los adultos responsables escuchen primero, me parece de otro nivel. Un aplauso de verdad