Recién llegado a México (1)

16/10/2009

Querida gente: hoy llegué a México dónde hasta lo que no se conoce se acaba, porque ni bien llegando en el mismo aeropuerto pregunto por un producto y que la señorita me dice No sé cuál es, y un compañero la orienta y ella me informa: Se nos acabó, así pasamos de no saber que existía a informar que lo vendimos, sin escalas…

como el vuelo en el que vine que fue directo, directo a la nuca por lo que cansa, pero qué bien volamos salvo las turbulencias y la comida del avión que a todo hay que darle gracias, a todo en esta vida, menos a la comida del avión, que es el momento de ahora que el estómago no sabe si eso le llegó por correo o por masticación.

Fuera de eso, un muy buen vuelo y había gente del Festival Cervantino esperando a la mera salida del avión por lo que me sentí de lo más plenipotenciario, y así me aligeraban pasar migraciones y me dejó en la fila mientras él iba a decir quién era el Cervantino o quién era yo, para que pasáramos más sin ninguna demora y en lo que el joven se demoró la mesmísima señorita de migraciones, que me hizo que pase joven y pasé y cuando el otro vino yo ya estaba ingresado como quien dice.

Por lo demás mucho para contarles no tengo salvo que vi Terminator 15, por lo menos, mientras me caía pesada la cena, ¿No quiere probar, señor robot?

Y luego luego un abrazo con el Jénric, a quien le di un diario de allá y me dio un periódico de acá, y zás, pa’l hotel en el que me estoy derrumbando ahorita mismo.

Tengan buenas noches

Luis

a lo que no se conoce se acaba, porque ni bien llegando en el mismo aeropuerto pregunto por un producto y que la señorita me dice No sé cuál es, y un compañero la orienta y ella me informa: Se nos acabó, así pasamos de no saber que existía a informar que lo vendimos, sin escalas…

como el vuelo en el que vine que fue directo, directo a la nuca por lo que cansa, pero qué bien volamos salvo las turbulencias y la comida del avión que a todo hay que darle gracias, a todo en esta vida, menos a la comida del avión, que es el momento de ahora que el estómago no sabe si eso le llegó por correo o por masticación.

Fuera de eso, un muy buen vuelo y había gente del Festival Cervantino esperando a la mera salida del avión por lo que me sentí de lo más plenipotenciario, y así me aligeraban pasar migraciones y me dejó en la fila mientras él iba a decir quién era el Cervantino o quién era yo, para que pasáramos más sin ninguna demora y en lo que el joven se demoró la mesmísima señorita de migraciones, que me hizo que pase joven y pasé y cuando el otro vino yo ya estaba ingresado como quien dice.

Por lo demás mucho para contarles no tengo salvo que vi Terminator 15, por lo menos, mientras me caía pesada la cena, ¿No quiere probar, señor robot?

Y luego luego un abrazo con el Jénric, a quien le di un diario de allá y me dio un periódico de acá, y zás, pa’l hotel en el que me estoy derrumbando ahorita mismo.

Tengan buenas noches

Luis

Luis Pescetti, ensayos y ejercicios en www.unninounavoz.com

 

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