Facebook no nos deja…

01/02/2011

Queridas gentes: a Roberto Carlos y a mí Facebook no nos deja tener un millón de amigos! Es triste pero es así, mis compadres, hasta 5.000 namás.

¿Y qué es una fiesta de cumpleaños con apenas 5000 personas? ¡Una tristeza, pues!

Es por ello y es por eso que, sin abandonar el perfil, porque nos quedaríamos que ni los egipcios, pasaremos a fomentar la página oficial que nos vimos obligados a poner en Facebook porque, al charlar con los chavos, casi sentí que cuando les decía “blog” ellos oían: “vinilo”, “tren a vapor”, “mi mamá usaba eso de pequeña” ¡una antigüedad, vaya!

Entonces me vi en la circunstacia de muchos padres que, le piden ser amigos a sus hijos, ellos le clickean que sí, y ya ahí le pueden llamar a comer, es hora de dormir, ¿cómo te fue hoy? O lo que sea menester.

Pero me rebela y me refriega, la verdad, porque ¿qué es ese límite de hasta 400 caracteres? ¿Cómo que no puedo escribir más largo? ¿Y si no encuentro la idea y me demoro? ¿Y si me explayo porque me siento solo o contento o con mucho por contar?

¿No que era un lugar para conocer gente?

Hola, quiero conocerte, dime frases cortas, por favor.

No, no, y por eso seguiré con mi blog, porque, como la casa de uno, la pinto del color que quiero, invito a cuántos se nos antoje, y escribo lo largo y perdido que me venga en gana, en inspiración o en falta de la misma.

Traducido:

1) Quienes quieran seguirnos los pasos por Facebook: mejor la página: click acá

2) Pero nuestro corazón, nuestras actualizaciones, las novedades, las canciones nuevas, siguen en el blog de siempre. A la antigüita. Ahí nos vemos: click acá

Luis

Luis Pescetti, ensayos y ejercicios en www.unninounavoz.com

 

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