Estrategia

01/08/2015

(Del libro Chat Natacha chat)

Natacha va rumbo a la escuela, de la mano de su papá.
– Nati, mami me contó que le quieren poner aritos al Rafles, ¿va en serio eso?
– Lo que pasa, papi, que tenemos que ver bien, porque con Pati ya vimos que no se deja el Rafles.
– Pero, ¿¡y cómo se va a dejar!?
– Porque no se los hicimos cuando nació como hicieron ustedes conmigo, porque cuando sos bebé que recién naciste ni entendés nada entonces no te duele, pero Rafles ya tiene como veinte años porque se le multiplican por… ¿por cuántos años era que se multiplicaba, papi?
– Como por cinco; pero, escuchame: la sensibilidad al dolor no tiene nada que ver con entender. Entiendas o no qué te lastima: te duele.
– ¡Ay, nada que ver! Porque si no entendés no hacés caso y listo.
– Nati, si no entendés es peor, porque no sabés cuál es la causa, y eso agrega sufrimiento; cuando uno la identifica es un alivio.
– Nosotras le mostramos el arito a Rafles, así él ve la causa y no se le agrega el otro sufrimiento que decís. – ¡Natacha, ustedes le pueden mostrar una colección de aritos, que Rafles no los va a relacionar con algo que se mete en la oreja con un pinchazo!
– ¡Es que él también tiene que poner de su parte! ¡Porque cuando quiere bien que entiende y cuando no quiere entender se hace el pavo y se escapa! ¡Y seguro que hizo alguna macana! ¡Después mamá me reta a mí!
– A ver, ¿y por qué quieren ponerle aritos?
– (Salta, contenta) ¡Se va a ver hermoso, papi! ¡Hermoso! Mirá, para empezar lo llevamos a que gane un concurso, ¿no?
– Nati, Rafles no tiene raza, lo hicieron en una licuadora.
– ¡¿En serio?!
– Es una manera de decir, pichona. A esos concursos van perros de raza, y Rafles es de raza ignota.
– ¡Entonces tiene!
– “Ignota” quiere decir “desconocida”. Olvidate del concurso.
– Pero podemos inventar uno nosotras. ¡Ya sé! Papi, ¿no nos ayudás a hacer una página web? Mirá con Pati ya habíamos dicho, y ahí promocionamos el concurso.
– Terminá de contarme lo de los aritos.
– No, y bueno, lo que pasa es que en la escuela vimos de las estrategias de los animales para conquistar pareja, y con Pati ya hablamos que lo miramos al Rafles, ¡y es más pavo!. No debe tener estrategia para nada y se va a quedar soltero, y eso es feo de viejo, pobre.
– ¿De qué animales les enseñaron?
– Vimos el burro, que le da patadas a la burra cuando le gusta, ¡y eso es re bruto! Y hay uno que es como un ratón grande que cuando encuentra una que le gusta: ¡se le pone a saltar como loco y le tira chorritos de pis, papi! Es re grosero, eso, y el Rafles es más pavo que seguro los agarra de ejemplo y patea una perra o le echa pis y no lo va a querer nadie, ¿entendés?
– Nati, son instintos de diferentes razas. Los perros no copian los instintos de los leones, ni las ballenas los de las cebras, cada uno tiene su patrón de conducta.
– Entonces con Pati se nos ocurrió que, si le ponemos arito, las perras lo van a ver lindo y se van a acercar; así él tiene que hacer lo menos posible y no mete la pata.
– A ver si entiendo: ¿ustedes lo que quieren es que Rafles tenga novia y sea papá de perritos?
– Sí.
– Bien. No hace falta que le pongan aritos.
– Papá, vos tenés menos estrategia que el Rafles (se siente sola frente a un problema).
– Y sin embargo encontré a mamá, ¿no?
– ¡Es cierto! ¿Cómo hiciste, papi?
– (Piensa, sonríe) La pateé y le tiré chorritos de pis.
– ¡¡¡Papáááááááááááááá!!!

Risas. Risas. Risas.

Luis Pescetti, ensayos y ejercicios en www.unninounavoz.com

 

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