Enciclopedia de las Chicas Perla ( 9 )

28/01/2008

¿Por qué la gente le tiene miedo a las ARAÑAS?

(del libro La Enciclopedia de las Chicas Perla)
dibujo: Pablo Fernández
No todas las cosas que meten miedo son peligrosas, como por ejemplo las lagartijas, y no todas las cosas que son peligrosas meten miedo (ahora no tenemos ejemplo).

Definición:

El miedo a las arañas es muy inexplicable porque no todas son mortales.

Relacionar:

Cuando un niños es muy pequeño le tiene miedo a los temores nocturnos, pero eso con prender la luz se cura, aunque gasta electricidad, pero vale la pena: es muy feo aguantarse un miedo a la oscuridad.

Hay gente que le tiene miedo a las abejas pero le gusta la miel, ¡tampoco hay que ser!

Demostración:

Si uno quisiera hacerse amigo de ellos pero les tuviera miedo, ellos bien que dirían:

– ¡Decidite!

Después hay gente que le tiene miedo a volar en avión (¿y en qué querrían volar entonces?). A un compañero de la escuela lo asustan los pollos, ¡nada que ver!, ¿qué puede hacer un pollo? A lo sumo te pica como una vez que visitamos una granja, y a lo sumo llorás un poco y se te pasa, pero ¿y un tiburón? ¿Y un virus? Ni-se-com-pa-ran.

Solución:

Un virus es una cosa que es peligrosa y no mete miedo porque nadie lo podemos ver (pero dejate agarrar).

Dramatización en un consultorio:

– Hola, doctora, vengo a curarme porque le tengo miedo a cruzar la calle.

– ¡Ay, qué fácil! Si fuera asco a los sapos no le digo, pero esa pavada… (la doctora, cancherita).

– Y, no se crea, yo trabajo en un circo y no le tengo miedo a los leones (el señor, educado).

– ¡Ahí está! ¿Y por qué no cambia? (la doc).

– ¡Qué viva! Me quedo sin trabajo si empiezo a tenerle miedo a los leones.

– Pero es más lógico, señor. O búsquese una novia que lo acompañe a cruzar la calle.

– Esa idea está buena, me gusta.

– Entonces lo curé, son quinientos pesos (la doc se frota las manos).

– Mejor se los pago a mi novia que es la que me va a ayudar (el señor más vivo).

– ¡Ah! ¡No vale! Siempre me pasa lo mismo (la doc).

– Entonces le convendría cobrar antes, doctora.

– Buena idea, me gusta.

– Si le sirve son cien pesos.

– ¿¡Encima yo le tengo que pagar?!

– Sí, porque no soy un carero como usted.

El señor se fue, sano y con cien pesos en el bolsillo, pero no pudo llegar a su casa porque no se animaba a cruzar ni una calle y se gastó toda la plata pagando a gente que lo ayude hasta que se consiguió la novia en su misma cuadra, más bien.

FIN DE LA OBRA

Hay gente que le tiene miedo a las tormentas, y está bien, porque son peligrosas con sus rayos mortales, no como las ARAÑAS que no todas son peligrosas.

Ejemplo de la realidad:

Un chico de la escuela las agarra con la mano y las lleva en el bolsillo porque dice que son sus mascotas, pero la directora ya lo prohibió como veinte veces.

Opinión: la directora tendría que tratarse por el miedo a las arañas, y el chico por medio asqueroso, ¿no podría tener un perrito más normal?

Explicación:

Nuestra amiga la araña trabaja para nosotros comiéndose insectos sin molestar. Además menos de la mitad son venenosas para los humanos, ¡más miedo nos tienen que tener ellas con lo chiquitas que son! Lo único que da miedo es si uno ve una araña con un microscopio. Eso sí da miedo porque tienen unas pinzas enormes en los colmillos y están llenas de ojos peludos. Entonces envuelven a su pobres presas en sus telas de araña, los pican con la boca, que no se ve pero debe tener como un pico, como un mosquito, y le inyectan sus huevos adentro. El otro se va lo más campante pensando que se salvó ¡y no sabe que la otra le chantó sus hijitos adentro! ¡Eso es peor que una película de terror! Un día capaz que se siente descompuesto y es que las arañitas quieren salir. Mejor seguimos escribiendo de otra cosa.

¿A quién le gustan las hadas y las princesas?

No hay niño en el mundo que no le guste hacerse amigo de un hada o ser una princesa menos los varones. No hay ningún varón que le guste ser princesa y tienen razón, también. A los varones les gusta más tipo los Power Rangers, o Harry Potter, o Gozilla, el fútbol, las carreras de coches, nada que ver. En cambio las princesas con su ilusión son la alegría de la esperanza de todos los niños de la humanidad.

¡Vivan las bellas hadas amigas de los niños y las hermosas princesas!

firman: las chicas Perla (Natacha y Pati)

Luis Pescetti, ensayos y ejercicios en www.unninounavoz.com

 

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