El que “no” come y “sí­” convida tiene un sapo en la barriga

19/06/2013

Cuadros de carlos Varela
Totó y un amigo están caminando por el
desierto, ya llevan tres días caminando
perdidos. No les queda más comida
que un pedacito de queso, tan chico
que si se lo repartían ni le iban a sentir
el sabor. Deciden echarlo a la suerte
para ver quién se lo come. Totó se lo
esconde en una mano, y lleva las dos
atrás de la espalda, luego saca los
puños cerrados y pregunta:
– A ver, si adivinás dónde está te lo comés vos y si no, yo.
– Estáá… estáá… eeehh… estáá… ¡en la mano del quesito!
– ¡Uf, qué suerte tenés!
(y le da el quesito).

Luis Pescetti, ensayos y ejercicios en www.unninounavoz.com

 

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