Contar lo verdadero

24/06/2013

 

Las dos puntas de nuestra existencia son: vivir como si fuéramos eternos, o vivir con la angustia de no serlo. Esos dos extremos se expresan en las creaciones (y no sólo), si pensamos que sólo debemos hablar de lo que es trascendente en nuestra vida o, por el contrario, si creemos que hay que nombrar lo cotidiano, y lo pequeño.
Expresarnos en una hoja, frente a un público, una cámara, con lo que sea (danza, foto, escritura, música, etc.) tiene un efecto sobre qué elegimos contar y cómo lo hacemos.
Debemos ser conscientes de eso, y trabajar y pulir, para no decir algo diferente a nuestra verdad, o decirlo de un modo que se aparte y deje de ser verdadero.

Estos dos escritos tratan sobre “los peligros” de la metáfora, que es un buen ejemplo para explicar, sonrisa o humor mediante… eso que “nos ataca” cuando nos ponen un micrófono enfrente.

Bien peligrosa la metáfora. PDF con el escrito: click acá pdf

Yo si no te meto una metáfora no ensucio la hoja. PDF con el escrito: click acá pdf

Luis Pescetti, ensayos y ejercicios en www.unninounavoz.com

 

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