Cómo fue (1)

19/12/2008


No es que estuviera nervioso pero estaba nervioso.

Es que el estudio de grabación está bien grandotote y tal vez no se llena, me decía mi ansiedad (y aquí está mi doctor psiquiatra que no me deja mentir). Y además es hacer tv en el país de uno, que es como actuar frente a la familia, los tíos y tanta gente que ni lo vio crecer a uno.

Tons que estaba nervioso, pero lo disimulaba… salvo cuando me metí en una calle en sentido contrario, que no lo pude disimular, pero fue sin molestar a nadiens, por decirlo en suave.

La noche del martes, anterior a la grabación, dejé todo preparado como para no tener que hacer nada al otro día. Y al otro día no tenía nada para hacer. Así es uno.

Ya llegado el mero momento resultó que hubo más gente de la que cabíamos, y padres enojados, y niños malhumorados o dormidos, y unos chavos de producción que fueron como de onda y les dijeron de “menos lindo” para arriba.

Lo mío era ir a hacer un show, pero aquello ayudaba a los nervios, amás que uno no hace un show “no importa qué” y ni para que nadie se sienta maltratado ni maltrate.

El caso es que ahí estaba uno, entre preparándose y queriendo elegir otra profesión. Hice mi un poco de yoga y salí lo más fresco, que es una manera de decir, porque debajo de las luces transpiré como boxeador.

Del show no digo nada porque mañana veremos. Pero lo que sí es que estaba muy orgulloso de algo muy difícil de lograr, un estado de concentración tal, me dije, que actué como si las cámaras no existieran.

Luego, cuando regresaba a casa, me di cuenta de que manejaba como si lo semáforos no existieran.

Tons se ve que nuera virtuosismo, me dije humildemente.

Luis Pescetti, ensayos y ejercicios en www.unninounavoz.com

 

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