Cómo comenzar un show nuevo

27/08/2015

tomado del librito del CD Inútil insistir

Después de cuatro discos anteriores es muy difícil hacer un show sólo con temas nuevos, porque el público quiere cantar sus favoritas. Uno queda antipático si no complace esos pedidos… y como alguien que se repite si sólo se dedica a complacer esos pedidos.

El primer criterio fue mostrar un show completamente nuevo, y dejar las canciones conocidas para los bises. Enseguida me di cuenta de que era remar contra la corriente, por decirlo delicadamente. Esto es: los malvados me oían como si me becaran, algo así: ¿Quieres cantar una nueva? Órale, date el gusto; pero, ya, ¿eh? Ya estuvo bien, ahora ponte a cantar ésta y tal otra y tal otra. Quejas al final del show. No cantaste la mano sangrienta. Ay, no sabe lo que mi hijo esperaba La Mayonesa. ¿No me oías gritar las sardinas?

Probé distintos comienzos de show. Dos temas nuevos, luego un juego, porque me parecía que la atención “estaba fresca” y así más receptivos a lo que no conocían. Luego una que sabía que esperaban.
Luego cambié de criterio: comenzaría con una batería de canciones conocidas, muy arriba todas, de modo que el público descargue, y así quede dispuesto a oír lo nuevo. Las dos funcionaron.

Tampoco daba lo mismo cualquier canción nueva. Yo sabía que “Cómo se hacen los niños” puede abrir casi cualquier show, porque produce silencio y atención concentrada de inmediato. Otras canciones nuevas más lentas o para niños más grandes resolvía ponerles un juego muy movido luego. Supongo que inconscientemente trataba de “borrar rastros de aburrimiento” en el público, o “les daba un premio por haberse portado bien”. Quizás algo de eso. Lo que sí es seguro es que poco a poco aprendí a negociar con el público y su expectativa de show. Esto no es válido para todos los espectáculos, por supuesto, es una decisión muy personal y en la que creo mucho.

Luis Pescetti, ensayos y ejercicios en www.unninounavoz.com

 

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