¿De qué debe estar hecho un relato infantil? De todo lo que los niños viven o podrían vivir. No invadir, no ocultar. Esto incluye las pesadillas, y las ilusiones.
Pero de todo eso, sólo lo que podamos contar con verdad, siendo verdaderos.
Geneviève Patte, una prestigiosa bibliotecaria francesa, me dijo una vez: cuando un adulto le lee a un niño, lo primero que éste “oye” es si es de verdad; es decir: si ese adulto cree en eso que hace; y luego: si cree en eso que lee.
En este caso “creer” no significa que uno acepte que un ser de fantasía vuela, sino si uno se conmueve o entusiasma con eso. Si es así, el niño entiende que uno cree en eso que lee, y que hay verdad en ese momento.
Eso que capta es fundamental para que le asigne un valor u otro a ese rato, a lo que le comparten y también a su contenido.
Luis.-
La trata de personas es la anulación de todos los derechos de la persona. Esta convocatoria quiere incluir activamente a jóvenes, adolescentes, y aun niñas/os pues forman parte de la población más en riesgo. También constituye un intento de crear conciencia en el cliente: sin clientes no hay trata
Recibí la invitación para participar del festival, y desde entonces me daba vuelta un tema.
Hoy conseguí terminar la canción y con más urgencia que prolijidad ofrezco esta grabación, un borrador más que casero,
un pan demasiado recién salido del horno, pero cuento con la indulgencia de ustedes, y ahí va
Deberíamos tener palabras para hablar sobre las cosas que pasan, no porque siempre sean posibles, sino porque a veces son tan necesarias; pero hoy no las hay, por la inmediatez, el impacto. Por supuesto el “nunca más un niño”, el encontrar a los responsables; pero ya vendrán mejores palabras y hechos. Por ahora, se suspenden los chistes, se baja el telón.
Con dolor, respeto y silencio, un profundo abrazo para tus seres queridos, y a vos, angelito.
Esto empezó en las charlas y encuentro con los chicos de 5º y 6º grado.
Me dijeron qué música les gustaba, busqué en esas canciones y letras
que encontré tan diferentes a cómo imagino su vida cotidiana
(de todos modos nuestros héroes nunca se parecen a nuestra vida cotidiana).
Decidí hacer preguntas simples:
¿Te despertás solo o lo hacen tus papás?
¿Ellos usan despertador o celular?
¿Quién te prepara el desayuno? ¿Cómo es?
Para conocer su mundo, no contarles una historia sin saber quiénes son,
o cómo es su vida.
Los vi escuchando tantas historias, canciones, lecciones,
también muy necesarias, pero oyendo y oyendo, y
se me ocurrió que cada uno debía tener algo para contar
si alguien le hubiera preguntado.
Así surgió una pregunta que no les hice, pero
anoté en mi cuaderno: “Sabés qué pregunta te gustaría que te hagan,
pero nunca te hicieron?”.
Yo tampoco estaba seguro sobre qué
pregunta nunca me hicieron y me gustaría que me hagan.
De hecho no estoy seguro de que exista
sin embargo presiento que sí, y queda
resonando en mi interior.
Podemos aprovechar esta bellísima y valiente canción para tratar otros casos en los que nos toca convivir con ideas y personas diferentes, o en las que alguien reclama un derecho “natural” o “divino” o “ideológicamente superior” para tener supremacía sobre otro.
Acá son dos pueblos que afirman su derecho sobre un mismo territorio, pero su ejemplo, tan paradigmático no es el único, aunque sea muy conocido. Podemos trasladarlo a otros terrenos de la vida de un país, de una sociedad, de diferencias políticas.
El tema es el mismo: ¿qué hacemos con ese “otro” que reclama el mismo espacio? (ese espacio puede ser físico o ideológico)
¿Cómo hacemos con un “otro” que reclama tener la idea o la política que soluciona los problemas comunes?
Ver también la serie de tres post: Cómo hablar del conflicto palestino israelí con los niños
1) Palabras de Tzvetan Todorov al recibir el Premio Principe de Asturias: click acá
2) Carta abierta de Daniel Barenboim publicada en El País: click acá
3) Ejercicios de reflexión para ver los noticieros: click acá
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Pero también, en unos versos Jorge Drexler dice que no le dio permiso a nadie para matar en su nombre…
y eso me recordó la canción de Georges Brassens, que publicamos hace poco: Morir por las ideas (click acá)
en ella el poeta dice con irónica e incisiva tristeza:
“Si aún fueran suficientes / algunas hecatombes / para que finalmente todo cambiase, / todo se arreglase (… ) / en el paraíso sobre la Tierra / ya deberíamos estar. / Pero la Edad de Oro sin cesar / se posterga. / Los dioses siempre tienen sed, / nunca tienen suficiente, / y es la muerte, la muerte / siempre volviendo a empezar “.
“En la salita de 3 años, cada día ni bien llega, una niña anuncia qué Luna hay (Luna llena, cuarto menguante… etc.)”, me contó Magdalena.
Le preguntaron a los padres de dónde venía eso, y resultó que, una noche se había puesto a llorar pues la Luna había desaparecido.
Le explicaron y, a partir de ahí salió que sabe e informa en qué momento del ciclo está la Luna.
Se sintió tranquila sabiendo e informando. O le dio satisfacción o gusto saber…
o va a ser astronauta, astrónoma,
o alguien dedicada a calmar a los demás con información cierta,
o estudiosa de los ciclos de la vida.
o maga, o quién sabe.
Por lo pronto, me inspiró esta canción.
Les comparto dos borradores (¡eso no se hace!) el primero grabado en casa, y el segundo me lo envió Fernando Yáñez (con quien hicimos Primer sueldo), desde Montevideo cuando se la envié y, también, a boca pronta, grabada en su casa con la voz de Susana Bosch.
Como todo se puede y debe mejorar, en cualquier momento, quién sabe, a lo mejor tal vez, ponemos otras grabaciones, pero por razones de entusiasmo, ahora van estas:
versión casera-borrador-¡ay, yo con estos pelos! que Luis les envió: mp3 completo click acá
versión casera que los uruguayísimos Fernando Yáñez y Susana Bosch le devolvieron: mp3 completo click acá
La productora del actor Gastón Pauls lleva adelante el proyecto Dar la palabra, con el que estimulan que los niños escriban. Me pidieron un texto que invite a los niños a escribir, y es el que sigue.
Quienes conocen un lápiz saben que es parecido a una varita mágica, una batuta de director de orquesta y con la forma de un pararrayos, aunque más pequeño.
Es una herramienta poderosa, como las espadas de Guerra de las Galaxias, pero sin luz, y sin hacer daño; pero es poderosa.
Podría decirles que pueden contar lo que quieran, pero eso no ayuda, voy a dar ejemplos.
Con un lápiz se puede contar nuestra vida, igual a cómo es; o contarla tal como nos gustaría que fuera. Se pueden contar historias que vimos y que nos gustaron mucho, o que no nos gustaron nada: contarlas para no sentirnos solos con eso que vivimos.
A veces ocurren cosas como esta de la gripe, completamente inesperadas, que nos superan a todos. Entonces hay que aceptar la realidad, adaptarse y responder lo más rápido posible.
- Hay mucha gente trabajando con todo, y dando lo mejor de sí para cuidarnos.