Tres propuestas sobre el humor (3) Este último texto "está desarrollado de una manera necesariamente auto referencial ya que trata del humor desde mi perspectiva como autor. Ésta es indisoluble de experiencias personales, en las que traté de indagar de manera general, para dar cuenta de cómo podría nacer el deseo de escribir humor…". (Luis María Pescetti)
Hubo una chica que me gustó desde los 7 a los 17 años (míos). Fue tan fiel mi amor, y mi vergüenza si se enteraba, como su desdén.
mp3 completo (52′) con inconvenientes de audio, pero que no impiden seguir perfectamente la charla: click acá
( incluso en los momentos en que hubo problemas con el micrófono de Daniel y subió una señorita a darle una indicación y él dijo: “Esto va a ser incómodo”. Todo esto mientras Luis se peleaba con su pie de micrófono que se obstinaba en inclinarse y caer).
Con agudo sentido del humor y generosidad, Daniel Samper repasa una amplia cantidad de temas con Luis Pescetti, como infancia y paternidad, entre otros.
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Es la autora de Comer, rezar, amar un libro de reflexión autobiográfica (enorme éxito editorial), muy humano y con un delicioso sentido del humor. Generosa en su manera de contar su vida, también lo es en esta charla que dio en TED. Transmite con lucidez y transparencia qué pasa con un artista y su proceso de creación, la relación con el “genio” personal. Pero no sólo servirá a artistas, pues al fin todos tenemos un “genio personal”, “ángel de la guarda”, voz a la que nos dirigimos… “no sé de dónde me vino esta idea”, “¿qué tengo en la cabeza?”, o como quieran llamarlo.
Me acuerdo de un dicho que conocí en México que afirma que una mujer, cuando se va a casar, debe llevar “… algo viejo, algo nuevo, algo azul, algo prestado… etc” claro, siempre conviene que lo viejo o lo prestado no sea el mismo marido, pero el caso es que me sirve para explicar cómo armo el repertorio de un show nuevo, con aquellas canciones y juegos que ya fui probando.
Pues un show no es sólo la suma de canciones que “andan bien”, sino esas canciones puestas en cierto orden, con una introducción o no, y en otro orden no funcionarían igual.
Tomé de Les Luthiers eso de probar una canción nueva metida dentro de un espectáculo que ya funciona.
De modo que tengo la tranquilidad de un show que sé cómo responde y que, antes y después de la canción nueva “hay colchón”.
Mientras: voy anotando ideas, melodías a desarrollar en canciones en otro momento. Cuando termino una, la pruebo dentro de un espectáculo que ya domino; pero casi siempre es con más entusiasmo que dudas.
Pasa un tiempo y tengo un repertorio de varias canciones, no llevo la cuenta y me encuentro con que hay más de las necesarias para un show, pero quizás algunas son para niños más grandes, o directamente para adultos.
Ahí surge un momento de búsqueda más intencional, hacen falta canciones para niños más pequeños: o las compongo o las encuentro.
Pero antes de eso había pasado otra cosa, y viene muy a cuento que lo platique, porque el año que viene dicen que es de crisis…
¡Ay, güey! ¿Tons éste de qué era, o qué?
Y, aguas, porque eso lo afirman los especialistas…
Ahora que si son los mismos que nos comandaban antes, pues ya estuvo que ya estamos, porque ¿no que estamos en crisis?
¿A qué le hacemos caso a esos brutos?
Igual y si son los mismos no hay que hacerles caso, porque a lo mejor se viene la prosperidad, y no la crisis.
Pero el sentimiento de uno está como pachucho, la verdad. Así como que dan ganas de decirle a Santa Clós:
- Lo que no sea molestia, vea. Ahí colabore con lo que pueda.
No es que estuviera nervioso pero estaba nervioso.
Es que el estudio de grabación está bien grandotote y tal vez no se llena, me decía mi ansiedad (y aquí está mi doctor psiquiatra que no me deja mentir). Y además es hacer tv en el país de uno, que es como actuar frente a la familia, los tíos y tanta gente que ni lo vio crecer a uno.
Tons que estaba nervioso, pero lo disimulaba… salvo cuando me metí en una calle en sentido contrario, que no lo pude disimular, pero fue sin molestar a nadiens, por decirlo en suave.