El gran pan

06/08/2010

Cuando el mundo era joven todavía, de Jürg Schubiger, (Ed. Anaya).
La imaginación de este autor y su modo de narrar son sorprendentes. Parecido a otro autor que presentaremos en el blog: Spencer Holst. No sólo por los caminos inesperados, sino por cómo son de creíbles. Puede ser extraño y sin embargo uno continúa porque hay algo sensible y cierto. No es un disparate que se solaza en sorprender, sino un camino torcido y necesario.
Compartimos un texto y los animamos a conocer este maravilloso libro.

* * *

El gran pan

En una ciudad vivía un panadero que poseía un gran horno. Era el único panadero de la ciudad, y el horno era como una iglesia de grande.
Una tarde, el panadero reunió todas sus existencias.
Sacó del almacén sacos de harina y cogió agua, levadura y sal. Preparó la masa en una artesa en la que cabían veinte personas.
Se metió dentro, y la masa le llegaba hasta los hombros. El panadero amasaba con los pies y con las manos. Después esparció harina e hizo una montaña con la masa. Y la bola creía y crecía.
El panadero llevó la leña en un carro. Construyó una valla alrededor de la bola y le prendió fuego. El calor era tal que los vecinos empezaron a sudar en la cama. Cuando llegó la mañana, el fuego se había acabado. El pan estaba hecho.
“¡Está bien!”, se dijo el panadero a sí mismo y al pan.
Ató cuerdas alrededor del pan y enganchó el caballo.
Luego se subió a la silla de montar y salió del horno a caballo. Salió por la puerta de su casa arrastrando el pan.
Se detuvo en una plaza para llamar a todos los hambrientos. Dijo:
-Os he hecho un pan. ¡Comed todo lo que queráis!
Los hambrientos comieron hasta saciarse, y los niños treparon por el pan. El pan seguía siendo tan grande como al principio.
Cuando el panadero lo vio, se subió al caballo y se fue con el pan al orfanato. Allí dijo:
-¡Os he hecho pan!
Los huérfanos comieron todo lo que pudieron, pero casi no se notaba nada en el pan, aunque el tutor de los huérfanos también comió y cogió un trozo grande para los siguientes días.
El panadero siguió cabalgando y llegó a la cárcel. Allí invitó a los presos:
-¡Comed todo lo que queráis!
Los presos y los guardias comieron. Arrancaban trozos enormes del pan y se los llevaban. Pero el pan casi no variaba.
Al caer la tarde el panadero regresó a la plaza. Todos se sentían llenos; estaban alrededor del pan y hablaban entre sí. Entonces el panadero le dio de comer pan también a su caballo.
Cuando se hizo la noche, apareció en la plaza una mujer rubia.
-Panadero-dijo-, dame un trozo de tu pan. Tengo hambre.
La mujer era tan hermosa que el panadero la abrazó y la besó. Le dio un trozo de pan. Después ambos se quitaron la ropa. Hicieron juntos un agujero en la miga y se metieron en el pan: Dentro rieron y durmieron juntos.
Cuando se hizo de día, los dos tenían tanta hambre que se comieron todo el pan.

Si se mastica un bocado de pan durante mucho tiempo, se vuelve dulce. Y si se pronuncia una palabra muchas veces, se vuelve extraña. Pan, por ejemplo, significa simplemente “Pan”, y Panpanpanpanpanpanpanpanpan… de pronto no significa nada o algo diferente. Cuando la palabra resulta totalmente desconocida, lo mejor es respirar un par de veces profundamente, quedarse quieto y esperar hasta que pan vuelva a significar “Pan”.

Tomado de Cuando el mundo era joven todavía, de Jürg Schubiger, (Ed. Anaya).

¿Comentarios? (ahora hay 9)

¿Comentarios? (ahora hay 9) en “El gran pan”

  1. El 07/07/2006 alejandra escribió:

    De verdad que es muy imaginativo, hay otro cuento muy lindo de este autor que se llama Mutter, Vatter ich und sie ( madre,padre, yo y ella ) un cuento donde están las preguntas que todos nos hemos hecho alguna vez

  2. El 13/07/2006 Dalih escribió:

    Soy HILDA mi actividad es Promover y Difundir la Literatura Infanto-Juvenil me parece muy util la pagina, la busque con la intención de encontrar el cuento de Luis María Pescetti, Pan y Pajaritos
    Muchas gracias H. B.

  3. El 16/07/2006 marina escribió:

    Es hermoso. Hermoso volver al significado de origen, y hermoso también dejarse llevar por el panpanpanpanpanpanpan y a ver cómo nos transforma…

  4. El 02/08/2006 Yvette Aliaga escribió:

    Divertido, transparente, talentoso, me encantó. Recién te conozco por La Nación. Si haces extensiva la gira hasta el Perú ?

  5. El 13/08/2006 Marcelo Abalos escribió:

    Muy lindo cuento. me causó mucha sorpresa que alguien hable de una sensación que siempre sentí al repetir: que es que se pierda el significado. Que se convierta en un ruido. Es una hermosa sensación de extrañamiento. Como perderse en un lugar sabiendo que si se quiere se encuentra la salida, como en un laberinto tonto. Trabajo en talleres con chicos con la Fundación Música Esperanza

  6. El 18/07/2007 agustina belen villafañe escribió:

    hola señor pescetti me encanto su libro el que se llama nadie te creia es muy lindo me encanto
    chau
    agustina

  7. El 02/11/2007 NOELIA escribió:

    es el mejor libro que he leído en mi vida,da qué pensar en la mente de los más pequeños

  8. El 17/07/2008 Ana escribió:

    Está genial Luis…. lo buscaré!

  9. El 11/08/2010 majo escribió:

    Este mensaje es para DAlih, o Hilda que escribió el 13 de julio de 2006, quería contarte que yo tambien trabajo promocionando la lectura y parece un oficio raro no? Estas páginas son de mucho interés

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