- Nuestro cuarto… cómo se llama… (volteó hacia el vicepresidente, pero él tampoco sabía, levantó la mirada hacia el salón repleto de asistentes). Nuestro ¿cuarto?
Sobre la mitad de la sala, un muchacho levantó tímidamente la mano, señaló la tapa de la carpeta que les habían dado:
- ¿”Encuentro anual”?
- ¡Eso! (aprobó el orador aliviado y la sala estalló en un aplauso) ¡Muchas gracias por su valiosa aportación!
- No, bueno es que estaba escrito acá… (señaló el joven) en la… la…
- ¡Carpeta! (ayudó otro, la sala se distendió con una risa cómplice).
- Mejor leo lo que preparé, para no hacerles perder tiempo (el presidente buscó en su portafolio). No acá no está.
- ¡Fíjese en los bolsillos! (gritaron desde el fondo).
- Sí, claro (hurgó), ¡Uy, unas llaves que busqué la semana pasada! No, en éste no.
Antes de hacer el juego de Tongo Tongo Luis dice unas palabras pero como que se enreda y luego como que se desenreda, en su afán de enseñar un juego y mejorar los niños de la humanidad… todo al mismo tiempo.
Para los padres, que quieren volver del trabajo con una sorpresa para sus hijos. ¡No duden en aprender estos juegos y arrancarles una sonrisa (expresión horrible si las hay, la verdad). Pero bueh, el caso es que se aprende la rima, las palmas y ya está: la admiración de sus hijos a sus pies de ustedes si no les rugen.
Para los docentes. ¿Tienen una clase hoy por la tarde y aún no prepararon nada? ¿Mañana empiezan con un grupo nuevo y sienten pánico en la boca del estómago y diarrea en el extremo opuesto? ¡Aprendan estos juegos y sean los bátman y robin juntos de sus alumnos!
Para los niños y niñas. Ah, para ellos sí que no. Mis chavos, lo siento pero les ganamos.
Les ga-na-mos.
Los arrastramos porel fango de la derrota…
porque no se van a poder aprender esas palmas, y seguro que ni se saben palmas y lero lero, chiva chiva, les ganamos.
ah ah ah ah ah…
Atentamente
Luis
Luis invitó a Roberto “Comas” González a sus micros para la tv.
Le propuso hacer fusión, algo urbano (percusión coporal, percusión urbana) para palmas tradicionales.
Comas, junto a Luciano Rosso crearon esta.
¡Aqué no les sale!
¡A qué no la aprenden! ¡A qué los arrastramos por el fango de la derrota!
click en cada imagen para agrandar:
según el modelo de pantalla, y si la imagen se ve pequeña hacer esto:
1) click para agrandarla
2) botón derecho del mouse
3) sale un cuadro y dice: “guardar imagen como”
4) la guardan en su propia compu y la ven toda la eternidad que quieran y en grande
Resulta que le mostraba la página TamTam a Magdalena, pues hay una sección Mundoweb que me vuela la cabeza, y en ella una foto… ¡de cien metros! (click en la imagen para verla).
Y a ella se le ocurrió que podíamos recorrer la foto oyendo una canción nueva, que acabo de hacer.
O sea, todo un trabajo, les propongo que bajen el mp3 de la canción y vean la foto, oyéndola. Una pregunta que todos nos hicimos(mp3 completo: click acá)
(primer capítulo del nuevo libro,
lanzamiento: julio 2009)
La maestra propuso algunos libros para leer y sugirió que
podían armar equipos para realizar los trabajos o,
simplemente, compartir las lecturas.
Sin embargo, por alguna razón, los equipos se dividieron
de manera que los varones escogieron Tom Sawyer y
las niñas: El Principito.
- ¡Tom Sawyer, si quiere, le re-rompe la cara al Principito! (Jorge).
- ¡Sí, nene! ¡Y el principito le tira con un planeta que lo revienta! (Sabrina)
- ¡Bien, Sabrina! (Natacha).
- ¡Ja, chicos, miren lo que dijo! ¡Los planetas no se pueden tirar, nenita! (Rubén).
- ¡Callate, Rubén, que siempre pedís ayuda en ciencias naturales! (Pati).
- ¡¿Y qué tiene?! (Rubén).
- ¡Que te hacés el que sabés cómo se tiran los planetas! (Pati).
- Además, Tom Sawyer tiene de amigo a Huckelberry, que se sabe de todo y lo deja como una papa frita! (Federico).
- ¡Y el Principito tiene un lobo que para eso lo entrenó y lo deja peor que la abuela de Caperucita! (Leonor).
- ¡Si esa se salvó! (Nicolás).
- ¡Pero por culpa del leñador, nenito! (Natacha).